|
|
BAJA ALMANZORA 2008
III Raid Ramblas de Huércal Overa
(Del 29 de febrero al 2 de marzo)
|
Clasificaciones Oficiales 2008 Nacional Rallyes TT
Scratch T2 1
Clasificaciones Oficiales 2008 Open Enduro
Autorizados a Tomar Salida
Lista de Inscritos
Descargar Dossier Prensa
Solicitar Credencial Prensa
Baja Almanzora 08
Cartel prueba
Puntos de Interés
Reglamentos
Nacional Raids
Andaluz Enduro
Cuadro Horario
Información
Organización 950 39 14 13 www.andinasracing.com
Prensa 952 10 35 19 www.todoterreno.info |
NOTA DE PRENSA FINAL Organizada por la Escudería Andinas Racing Sport, Almería acogió una nueva edición de la Baja Almanzora, Tercer Rallye Todo Terreno Ramblas de Huércal Overa. Como viene siendo habitual, la dureza marcó el desarrollo de la prueba, que este año contaba con el aliciente añadido de la participación de siete espectaculares camiones, que aumentaron notablemente el interés por esta cita automovilística. En esta ocasión, y también como novedad, la prueba era puntuable para el Nacional de Rallyes Todo Terreno, así como para el Open de Andalucía de Enduro 4x4, una modalidad puesta en marcha por la Federación Andaluza de Automovilismo el año pasado con un gran éxito entre los pilotos, ya que al tratarse de carreras con recorridos más cortos, permite a muchos equipos iniciarse en el mundo de la competición 4x4 sin necesitar grandes infraestructuras, y sin tener que contar con elevados presupuestos. Los participantes en el Open de Enduro 4x4, en un principio tenían la posibilidad de participar los dos días que duraba la Baja Almanzora, aunque sólo puntuarían el sábado, mientras que la participación del domingo sería de exhibición. Al final, y por diversos problemas, tan sólo pudieron tomar la salida el sábado. Los que sí disfrutaron del espectacular recorrido del domingo fueron los camiones todoterreno, que hicieron las delicias del numeroso público que se congregó a lo largo de todo el trazado. Posiblemente, la provincia de Almería cuente con el mejor paisaje de la Península a la hora de disputar una prueba de las características de la Baja Almanzora. Zona desértica por excelencia, las pistas rápidas y carriles se alternan con impresionantes ramblas, polvorientas, y con trazados muy definidos, donde los vehículos pueden alcanzar sin problemas altas velocidades, y el público tiene la posibilidad de disfrutar del espectáculo situándose en zonas altas, desde donde tienen una panorámica muy amplia y segura de todo el tramo. Como era de esperar viendo los antecedentes de las dos citas anteriores, en esta edición la organización de la Baja Almanzora volvió a encontrarse con un apoyo incondicional por parte, tanto de los ayuntamientos por los que se desarrollaba el Rallye, como por los voluntarios que se ofrecieron para garantizar en todo momento la seguridad, tanto de los participantes en la prueba, como del público que la presenciaba. El centro neurálgico de la Baja Almanzora se encontraba en Huércal Overa. Aquí quedaba situado el parque cerrado y la zona de trabajo, junto al pabellón de deportes, lugar que acogía las verificaciones, tanto técnicas como administrativas, así como las correspondientes oficinas de dirección de carrera, prensa y cronometradores. El primer día de la Baja Almanzora se dedicaba a recibir a los participantes, que poco a poco iban tomando posiciones en el parque de trabajo, donde ultimaban detalles en los vehículos en espera de que a primera hora de la tarde diese comienzo las preceptivas verificaciones, tanto administrativas, en las que se comprueba que los equipos tienen la documentación en orden, como técnicas, en las que los vehículos son sometidos a un completo reconocimiento con el fin de que se atengan a los dispuesto en el reglamento, especialmente en lo que se refiere a las medidas de seguridad, algo a lo que se le presta una especial atención en la Baja Almanzora. Una vez superado el trámite de las verificaciones, los pilotos trasladaban sus monturas hasta el parque cerrado, en espera de asistir al briefing, que este año cambiaría su emplazamiento habitual en el pabellón de deportes, para celebrarse en el teatro Rafael Alberti, un lugar mucho más acondicionado para acoger con comodidad a todos los implicados en la prueba. Durante el desarrollo de este acto tuvo lugar un emotivo reconocimiento a Isidre Esteve, piloto de motos habitual en el Dakar que en la edición anterior de la Baja Almanzora sufrió un grave accidente que lo separó del mundo del motociclismo. Tras la intervención de representantes del Ayuntamiento de Huércal Overa, federaciones andaluza y española, así como del equipo organizador, José María Serviá, responsable de la realización del libro de ruta, explicaba a los pilotos y copilotos detalles técnicos sobre el desarrollo de la carrera. Al día siguiente, un total de 50 vehículos estaban autorizados a tomar la salida, 31 inscritos en el Nacional y 19 en el Open de Enduro, siendo 7 de ellos camiones. La primera prueba a superar en esta edición de la Baja Almanzora consistía en un espectacular recorrido de 5 kilómetros por el cauce seco de un río, que finalizaba bajo el castillo de Huércal Overa. En esta prueba especial cronometrada tomarían la salida los participantes en intervalos de 1 minuto, convirtiéndose en un adelanto de lo que se encontrarían los pilotos esa misma tarde. Una vez finalizada la prólogo, los equipos se desplazaban hasta el parque de trabajo, para después realizar un tramo de enlace que los llevaría hasta el comienzo de un sector selectivo de 150 kilómetros, que tendrían que realizar en un tiempo máximo de 4 horas. Con inicio de etapa en Vélez Rubio, paso por Chirivel, y fin en la localidad de Taberno, los equipos tendrían que evolucionar por un recorrido rápido, formado por ramblas amplias que se alternarían con algunos pasos más estrechos y difíciles, jalonados por montañas que servirían como gradas improvisadas para el público. Esta cronometrada decidiría el resultado de la primera cita del Open de Andalucía de Enduro 4x4, ya que aquí terminaba la actuación de los equipos inscritos en esta modalidad. Tan sólo los camiones tendrían la oportunidad de volver a tomar la salida el domingo, aunque eso sí, como exhibición y sin puntuar. En esta jornada, el único incidente de importancia se producía cuando ardía un vehículo participante, la ropa ignífuga cumplía con su cometido y tanto piloto como copiloto podían abandonar a tiempo el todoterreno, siendo rápidamente asistidos por el personal médico de la organización que evacuaba al piloto a un hospital para ser reconocido. La dureza de esta primera jornada se traducía en un buen número de averías que obligaba a las asistencias a emplearse a fondo para poder poner a punto a los vehículos inscritos en el Nacional, que aún tendrían que enfrentarse a una dura etapa al día siguiente. El domingo el sol volvía a lucir con fuerza sobre las tierras almerienses, dejando claro que el polo y el calor volverían a ser unos incómodos invitados en una jornada en la que los equipos tendrían que evolucionar por un recorrido selectivo de 200 kilómetros, con inicio en Serón y fin en Huércal Overa. Nuevamente el trazado favorecería la conducción rápida, en la que tanto piloto como navegante, tendrían que esforzarse para evitar pérdidas y poder arañar segundos al cronómetro en una prueba en la que las fuerzas suelen estar muy igualadas. Como era de esperar en una competición tipo Baja, se sucederían los primeros vuelcos, sin consecuencias, y averías, sobre todo en el apartado de transmisiones, que obligarían a algunos a volver a casa antes de tiempo. Una vez finalizada la prueba los vehículos volvían al parque de trabajo, lugar hasta donde se desplazaban un buen número de espectadores para disfrutar con el espectáculo de color y rugido de motores que caracteriza la zona de asistencias. Aquí los mecánicos valoraban el estado final de los vehículos, mientras que pilotos y copilotos intercambiaban opiniones y anécdotas sobre el recorrido, en espera de la publicación de las listas definitivas y la posterior entrega de premios. A la postre, en el apartado del Nacional de Rallyes Todo Terreno, la victoria final era para Fernando Hernández y Jordi Morales, con Mitsubishi Montero, seguidos de Santiago Anglada y Joaquín Muntadas con L200, mientras que la tercera posición en la general se decantaba para el tándem formado Francesc Termens y Alberto Pascual, también con Mistubishi Montero. En lo que respecta al certamen andaluz, Antonio Segura y Luis García, con Toyota Hilux, Javier Gisbert y Francisco Alemán, con Opel Monterey, y Manuel Ángel García y Ana Martos con Toyota Land Cruiser, obtenían las primeras posiciones en sus respectivas categorías. En el espectacular apartado de camiones, la primera posición era para Josep Vila y Joaquín Bussons, seguido de David Oliveras y Oscar Matons, siendo el tercer sitio en el cajón para el equipo onubense formado por Manuel Borrero y Pedro Gimeno, todos a los mandos de sendos Mercedes. Descargar Nota Prensa en Word FOTOGRAFÍAS EDICIÓN 2008
Parque Trabajo
Verificaciones
Briefing
Etapa prólogo
Etapa 1
Etapa 2
|
Vídeo Resumen Prueba
Baja Almanzora 08 Alta Resolución
Podium General
Parque Trabajo 01
Parque Trabajo 02
Parque Trabajo 03
Presentación Oficial 01
Presentación Oficial 02
Presentación Oficial 03
Baja Almanzora 07 Alta Resolución
Foto 1
Foto 2
Parque Cerrado
Vencedores 07
Toma helicóptero |
MATERIAL PRENSA ARCHIVO